por José Luis Tapia Rocha, economista, Director de ILE y Catedrático de Economía Politica.
El Congreso está a punto de cometer un grave error que traerá consigo el deterioro del servicio de transporte aéreo en el Perú. El Proyecto de Ley 2210-2021-CR y 2956-2022-CR, que busca intervenir en la fijación de precios de los pasajes aéreos, no solo encarecerá los boletos, sino que además generará un retroceso en la conectividad, afectando gravemente el turismo y la economía nacional. Esta medida no es nueva; ya hemos vivido las consecuencias del control de precios en la década de los ochenta, con aeropuertos colapsados, largas colas y una calidad de servicio desastrosa.
Fijación de precios
La experiencia demuestra que cada vez que el Estado interviene fijando precios, destruye la competencia, desincentiva la inversión y provoca escasez. En el caso del transporte aéreo, la intervención estatal obligará a las aerolíneas a subir los precios de los boletos más económicos al incluir servicios adicionales que el pasajero hoy puede elegir libremente. Esto perjudicará a millones de peruanos que buscan viajar con tarifas accesibles, encareciendo artificialmente los costos y reduciendo la oferta de vuelos.
Desde la liberalización del sector aéreo, el número de pasajeros en el Perú se duplicó de 18 a 40 millones entre 2011 y 2019, mientras que las tarifas se redujeron en un 40%. Esto fue posible gracias a la competencia entre aerolíneas privadas, la flexibilidad tarifaria y la inversión en infraestructura aeroportuaria. Sin embargo, la intervención estatal amenaza con revertir todos estos avances y devolvernos a una época de ineficiencia y abuso burocrático.
Cinco reformas liberales
En lugar de imponer regulaciones absurdas que limitan la competencia, lo que realmente se necesita es aplicar las Cinco Reformas Liberales. Primero, una reforma política que elimine la corrupción en los organismos de supervisión del sector aéreo, facilitando la inversión privada gracias a la reducción a tres solamente como funciones legitimas del estado: justicia, seguridad y obras públicas. Segundo, una reforma económica que abra el mercado a más aerolíneas, permitiendo mayor competencia y tarifas más bajas, acompañado de desregulacion y privatizacion de todas las empresas estatales. Tercero, una reforma educativa que capacite a más profesionales en aviación y gestión aeroportuaria, mejorando la calidad del servicio. Cuarto, una reforma en salud que incentive aerolíneas médicas privadas, brindando servicios eficientes en emergencias. Y quinto, una reforma en pensiones que permita a los ciudadanos ahorrar e invertir en su movilidad sin depender de subsidios estatales.
El camino para mejorar la conectividad aérea no es más Estado ilimitado, sino más mercado libre. Con mayor competencia, la libre fijación de precios y la reducción de trabas burocráticas, veremos la construcción de nuevos aeropuertos, la llegada de más aerolíneas y un mejor servicio para todos.
Si realmente queremos que más peruanos viajen a mejores precios, debemos rechazar el control de precios y optar por la libertad económica de las 5 reformas liberales. De lo contrario, volveremos a la oscura realidad de los ochenta, con un transporte aéreo colapsado y un Estado ineficiente controlando nuestro derecho a la movilidad. Es momento de aprender de la historia y evitar caer en los mismos errores del pasado. Es momento de unirte al ILE.